Villa Alqueries, una residencia con alma, enclavada en el corazón de Dénia y orientada al este, recoge la luz del amanecer entre sus tejados de teja árabe y los arcos de sus terrazas, evocando el encanto sereno del estilo rústico mediterráneo. Con tres plantas perfectamente integradas y doble acceso —principal y de servicio, este último con conexión directa al garaje subterráneo con capacidad para cinco vehículos—, esta villa es un refugio atemporal donde la arquitectura tradicional se une con el confort contemporáneo.
En la planta baja, el corazón de la vivienda late en torno a un patio central, fuente de luz y vida, que vertebra todos los espacios. A un lado, el salón se abre en dos ambientes acogedores: una zona de café ideal para conversaciones pausadas, y otra dedicada al descanso frente al televisor. Al otro lado, una cocina amplia y luminosa con una gran mesa central invita a cocinar y compartir con vistas al exterior. Ambas estancias se conectan con una gran terraza porticada, donde los arcos enmarcan la mirada hacia el mar, el castillo de Dénia y una piscina infinity que parece fundirse con el horizonte.
En la planta primera se despliega la zona de noche, con seis habitaciones en suite. Dos de ellas, las principales, ofrecen espacios amplios y silenciosos, mientras que las otras cuatro están concebidas para acoger a los invitados con la misma elegancia y comodidad. Todas ellas cuentan con baños privados, garantizando privacidad y bienestar.
El nivel inferior esconde un universo reservado al disfrute y al cuidado personal. Un apartamento independiente con dos habitaciones en suite y salón-comedor ofrece autonomía y confort a huéspedes o familiares. A su lado, un completo spa privado con piscina interior, baño turco y sauna crea un entorno de relajación absoluta. Además, una sala de yoga, un gimnasio y una sala de cine completan este nivel destinado al placer y la desconexión.
Construida con materiales nobles y detalles que honran la tradición —como la piedra natural y los techos inclinados—, Villa Alqueries respira autenticidad en cada rincón. Al caer la noche, la luz cálida resalta las curvas de los arcos y el brillo del agua, transformando la villa en un escenario de calma y belleza suspendida.
Villa Alqueries es mucho más que una vivienda: es un hogar que conecta con el paisaje, con la historia y con el deseo profundo de vivir con elegancia, paz y arraigo mediterráneo.